sábado, 7 de mayo de 2022

Hacemos el camino

 

Comienza el día con entereza, como si fuera el último, o el primero, como si no hubiera garantías, como si no volvieras a ver a las personas que quieres, como si se gestase tu última oportunidad para asirte a los óptimos anhelos. 

Inicia el recorrido abriendo los ojos, con el factor sorpresa a flor de piel, singularizando los tonos, los sueños, que has de cumplir, avanzando por los vericuetos con fortuna y hermoso afán.

Elucubra con empeño, con la sensación de que arribarás donde debes, como debes. No pares, no mires atrás, agranda tus ópticas, y trata de otear donde nunca miraste. Puede ser el último, repito.

Incluye en tus menesteres el amar sin esperar nada, así como el entender, el perdonar, el deleitarte entre los demás, el recorrer ese destino que tanto ansiaste.

Saborea tus preferencias con sencillez. Nada debe ofuscarte. Los motivos los has de poner tú en paz, con sosiego, regalando gratos momentos. Recibe el aroma de la naturaleza, el olor de la lumbre, el aceite de la verdad, las nubes de la infancia, el Sol que te hace brillar, el corazón que escucha, el tacto de la miel de un beso. No te ofendas, ni envidies. 

Sé tú, reitero, como si fuera lo último o lo primero, que todo puede ocurrir. No olvides que, por mucho que planifiques, la única verdad es que nosotros hacemos el camino.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

Los tesoros de la felicidad

 Nos declaramos. Nos decimos mucho. No sentimos parte del todo. Hemos de aclarar cuanto hacemos. Nos soñamos. Hallamos lo mejor.

Nos premiamos. Hemos dado con los tonos mágicos. Nos lideramos con promesas que nos congratulan. Hemos topado con el sueño más genial.

Nos manifestamos. Nos superponemos. Hemos endulzado el corazón. Nos congratulamos. Caemos y nos levantamos.

Los ímpetus crecen. Llegaremos a las más altas montañas. Nos pensamos otra vez. Hemos dirigido las miradas hacia el lugar más querido.

Nos insistimos en el amanecer. Todo irá estupendamente. Hemos descubierto tesoros. Tienen el máximo valor: nos hacen felices.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

Improvisación

  Nos presentamos al día 

con un tono mágico.

Nos tenemos.

Hemos dado con el cimiento

para cubrir sueños y necesidades.


Toca disfrutar del día.

Habrá un más

que iremos improvisando.


Juan T.

viernes, 6 de mayo de 2022

Decisiones óptimas

 Nos dejamos. Nos vivimos. Nos finalizamos. Nos volvemos con mucho. Hemos tenido que recobrar con tonos mágicos.

Nos sobreponemos. Hemos sido. Nos hacemos. Nos superamos. Hay dudas. Nos preparamos. Hemos inclinado la balanza.

Nos reglamos. Nos reponemos con luces. Quitaremos las sombras. Nos alegraremos. Nos aficionaremos. Nos volveremos a mirar.

En el presente... nos miramos con voluntades diáfanas. Nos pasa de todo. Pensemos que es bueno. Nos recuperamos. Hemos añadido dinámicas claras.

Nos sorprendemos. Hemos tomado la existencia con sus variedades mejores. Nos presentamos con decisiones óptimas.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

Por un beso

  Nos decidimos

por ese beso que embriaga,

que nos pierde,

que nos hace asomar a todo.

Nos colocamos en el precipicio.

De caer, no hay vuelta atrás.

Ni tampoco queremos.

Por un beso,

por más que eso.


Juan T.

jueves, 5 de mayo de 2022

Comienzo insuperable

 Predecimos el momento. Nos preparamos. Hemos sido entre sueños que ahora se convierten en realidad. Nos tenemos con gracia.

Declaramos los inicios de etapas que nos conducen a grados de felicidad maravillosos. Nos consolidamos. Hemos sido con tonos mágicos.

Nos adentramos en la experiencia que nos parece hermosa, estupenda, llena de genialidades. Nos hemos arreglado en la espera. Hay mesura, y, sobre todo, suavidad.

Nos colocamos en los puntos neurálgicos que nos predisponen para sensaciones de contraste. Llegamos. Nos olvidamos.

Las previsiones son extraordinarias. Acoplamos los segundos cruciales. Nos experimentamos con voluntad de mejora, de cambio. Hemos retocado algunos aspectos. Nos gustamos. Es un comienzo insuperable.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

Nada más

  Despertamos con el día

y nos decimos que todo es posible.

Nos colocamos en ese punto

que nos parece maravilloso.

Hemos resuelto dudas,

sabiendo que todo es un comienzo

en ciclos, en etapas,

entre opciones que llenan de aroma

las estancias de lo elucubrado.


Nos maravillamos al alba,

y lo cierto es que percibimos

que todo es perfecto

porque estamos tú y yo.


Nada más cierto.

Nada más necesitamos.



Juan T.