sábado, 9 de noviembre de 2019

Ivette Durán rememora la importancia de Potosí


El valor de la literatura es innegable para conocer mundos en los que jamás hemos estado. Nos invita a viajar y a palpar realidades más o menos alejadas desde el punto de vista espacial y temporal. Por eso cuando nos acerca empeños, logros y reconocidas experiencias no tenemos más que rendirnos a su papel crucial para el progreso personal y social.

Esta reflexión la podemos asumir al cien por cien en el caso del libro "Potosí. La entrada del Virrey y Arzobispo Morcillo. 1716", de mi admirada Ivette Durán Calderón. A través de él vemos una realidad que nos encumbra a un contexto sociológico, geográfico, con personajes, con cifras, y con hechos fundamentales que nos ayudan a conocer lo sucedido hace tres siglos. Todo ello surge desde el entorno del hecho histórico que menciona el propio título de una creación que se nutre de fotos ilustrativas y muy pedagógicas.

La labor desarrollada es enorme. Se cuida, porque así se percibe, hasta el más mínimo detalle. Se nota que se ha hecho una faena de documentación que da prestancia y relevancia a los textos que tenemos entre manos, que salen de un pasado real para poder interpretar el presente, y, cuando menos, desarrollar el futuro.

La estructura del libro, y no es caer en el tópico, nos lleva a dilucidar de una manera ascendente, por las reseñas apreciadas, sobre cuanto fue este emplazamiento, de un fuerte valor en todos los sentidos para los primeros pobladores, para los españoles cuando llegaron, y para los siguientes años. La cifra de 1716 es un intenso inciso, un antes y un después en la fortaleza y la presencia eclesiástica, en la percepción ciudadana, en la concepción del Estado y en las contradicciones de éste incluso.

Además, si me lo permiten, les diré que está impecablemente escrito. Se percibe que su autora es buena conocedora del castellano tanto a nivel de vocabulario como en cuanto a gramática y sintaxis. Hay un quehacer historiográfico igualmente interesante, para que nada quede al albur de la interpretación arbitraria.

Así, se cimenta todo conocimiento y se ofrece con datos y valores del ecosistema existente, que conocemos a través de la Doctora Durán en sus características, condiciones y condicionantes. La riqueza inigualable y algunos privilegios vienen, entre otros episodios, del narrado en una obra a cuya lectura invitamos. Vale lo que entraña su denominación: un “potosí”.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

Lo mejor de lo mejor

Te cuento que el día
es nuestro,
tuyo y mío, enteramente.
Hemos forjado unidad.

Nos amamos
como adolescentes.
Seguimos la crianza
con una misión
que llena el corazón.

Capitalizamos
enseres y conocimientos
para generar algo más.

Nos brindamos
un tono especial y hechicero.
Nos imaginamos.

Repasamos las diversas opciones.
Son muchas.
Aprobamos con ilusión.

Nos entrenamos
con deseos y reglas
que nos dirigen al éxito.
Nos equipamos.

Nos programamos
para que todo funcione
como debe.

Atajamos los problemas.
Tenemos en cuenta
provechosas líneas maestras.
Nos identificamos.

Los hechos experimentados y por aparecer
son buenos.
Nos preparamos con intensidad.
Somos conscientes
del peligro del amor.
Nos clasificamos entre espejos
y progresamos en bondad.

Aparecemos
con previsiones que se cumplen
en su lado más honroso.
Nos necesitamos.

Estamos en la dificultad,
en una encrucijada maravillosa,
que no permite
discusiones inútiles.
Poco a poco damos
con los efectos más reales.
Nos implicamos en positivo.

Nos prometemos.
Lo hacemos desde la confianza
de una alegría
que nos surtirá de pasión
por vivir.

Hemos almacenado paciencia,
y con ella seguimos
en pos de una formación
que se apoya en el entretenimiento.

Pensamos en el futuro.
Con los estándares más nivelados
ese porvenir será brillante, suave,
y con unos valores hermosos
que construirán
lo mejor de lo mejor.

Juan Tomás Frutos.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Somos afortunados


Nos suscitamos voluntades que nos invitan a crecer. Nos amarramos a columnas que nos destacan y apoyan.

Nos superamos con visiones renovadas que nos ubican en los sitios más humildes, con los que seguimos entre verdades singulares.

Nos ponemos y preparamos con unas secuencias menos lógicas. Hemos asimilado que somos capaces. Nos haremos seguir.

Las señales nos invitan a estar donde todo tiene un poco de más sentido. Nos apropiaremos. Nos desearemos.

Nos haremos mucho caso. No será verdad. O sí. Nos repararemos con apuestas de pureza y cariño que nos harán crecer. Somos afortunados.

Juan TOMÁS FRUTOS.

En libertad

Has llegado a mi corazón,
y reconozco sin ambages
que es todo tuyo.

No podría estar
en mejores manos.

Lo reconozco.
Me libero en ti.

Juan T.

Llegamos


Recetamos algunas medidas que funcionan. Nos ingresamos con amor. Hemos hallado varias respuestas.

Nos suponemos. Hemos sido en otra destreza. Nos preparamos con mimo y buenos anhelos. Nos consideramos.

Nos presentamos. Nos desarrollamos. Nos importa más y mejor. Nos preparamos para varias paces singulares.

Nos damos. Hemos aprendido en misiones posibles que nos libran de todo mal. Nos aplaudimos. Imaginamos.

Las destrezas nos presuponen con arreglos periódicos. Hemos visitado el bien con tertulias y querencias medio absolutas. Llegamos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Con mucho más

Rezas
a través de tus actos,
y, aunque dices no creer,
superas a muchos
que dictan lo contrario
con lo que son.

Abrazas, amas,
y me rezas, sí, al oído.
Lo demuestras
con actos,
y para mí con mucho más.

Juan T.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Con total pasión


Nos demoramos con razones que nos hacen liderar los mejores espacios. Nos maravillamos. Hemos acogido los buenos hábitos.

Nos congregamos. Nos adivinamos unos anhelos que consideramos únicos. Hemos de consultar lo que nos vale la pena.

Los hechos nos van recorriendo, y pasamos por lugares que habitan en los sueños que iremos cumpliendo. Los pensamientos siguen.

Hemos de hacernos caso. Nos declararemos con unas insistencias que nos relatarán lo que nos permite ser con bondad.

Nos quedaremos en esos hitos que apaciguarán los vencimientos periódicos. Hemos de saludar con total pasión.

Juan TOMÁS FRUTOS.